LAURA SE CONFIESA 6
Y bueno…pues, aquí estoy nuevamente sentada ante el teclado, para seguir confesando mis infidelidades en mi luna de miel.
Con José una tarde nos encontramos solos de casualidad en el ascensor del hotel, aprovechó para tocarme todo mi cuerpo, mientras me pasaba su lasciva lengua por mi cuello, aprovechó para invitarme al bar del hotel a tomar algo pues tenía una proposición para hacerme, le puse mi lengua entre sus labios abiertos y acepté la invitación.
Mientras bebíamos unos tragos, me dijo:
-Laura, me he encontrado con un ex compañero de la facultad, y me vió tan rejuvenecido que me preguntó que me pasaba, le conté que te había conocido a tí, que hacía mucho tiempo una hembra no me satisfacía tanto, que esta juventud renacida te la debía a ti, le conté de tu cuerpo ondulante, de tus labios, de tu suave piel, de tu lozanía, de cómo me chupas todo, de cómo tus múltiples orgasmos me enloquecen, hablé tanto de tí, que creo que se enamoró sin verte aún, me dijo que le gustaría conocerte y poder tener un encuentro entre los tres, por supuesto si estás de acuerdo.
-Tú y tu amigo… ¿quieren cogerme entre los dos?.
-Quisiéramos estar contigo, sí, para que negarlo.
-¿Qué edad tiene tu amigo?.
-Uno menos que yo, 64.
-José, tengo 25 años, ¿sabes la edad de mi padre?. 50 años.
-Lo sé Laura y no te ofendas, pero eres tan hermosa y tan putita, que nos volveríamos chifladitos los dos por estar contigo.
-Sabes José, yo puedo tener a mis pies hombres muchos más jóvenes. Hummm, José, ¿te crees que este caramelito se entregará tan fácilmente a dos… a dos?…
-Viejos, dilo así sin vueltas.
-No quiero ser cruel, pero ya que tú lo has dicho, es así.